Gendarmes en retiro podrán portar y usar armas de fuego

Gendarmes, Gendarmería
ATON

La Cámara de Diputados aprobó en general un proyecto que permite al personal en retiro de Gendarmería de Chile portar y usar armas de fuego. 

El texto se respaldó en general por 97 votos a favor, 37 en contra y 11 abstenciones. Pero, al ser objeto de indicaciones, volvió a comisiones para un segundo informe.

La iniciativa se originó en una moción presentada en 2020 en la Cámara. Para sus objetivos modificaba la Ley Orgánica de Gendarmería, pero durante el trámite varió en su aplicación. Así, ahora se materializa a través de una adición en el decreto ley 3.356, de 1980. 

Dicho marco legal fija normas uniformes para ser aplicadas a los generales, almirantes y suboficiales mayores en retiros de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile.

La disposición establece que los funcionarios pertenecientes a la planta de oficiales penitenciarios y los suboficiales mayores de Gendarmería de Chile en retiro estarán facultados para portar las armas de fuego que tengan debidamente inscritas a su nombre. Para ello se exige que hayan cumplido, a lo menos, veinte años de servicio efectivo en la institución.

Además, la facultad se entregará sin perjuicio de aplicárseles lo que disponga la reglamentación institucional respectiva para el personal en servicio activo.

Luego, se indica que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos dictará, dentro del plazo de 120 días, contado desde la publicación de esta ley en el Diario Oficial, un reglamento que regulará los trámites y demás condiciones que deban cumplirse para la procedencia de la autorización del porte de armas.

La propuesta tiene su base en un requerimiento nacido desde la propia institución de Gendarmería. Su aspiración es que se igualen las reglas que ya rigen para las ramas de las Fuerzas Armadas y Carabineros.

Para dicha solicitud se toma en cuenta la necesidad de los gendarmes en retiro de contar con mayor protección personal y de sus respectivas familias. Ello, atendiendo posibles persecuciones de las que sean objeto a raíz de sus pasadas funciones en servicio activo.

Igualmente, dado su entrenamiento, los exefectivos carcelarios sienten que pueden ser un aporte a la seguridad ciudadana.

DEBATE

En el debate se observaron dos visiones contrapuestas en torno a esta propuesta. Una de ellas, defendida prioritariamente por legisladores/as de oposición fue en defensa de este proyecto de ley.

Estimaron que va en la línea correcta para combatir el nivel de delincuencia que existe en nuestro país. En particular, mencionaron las estadísticas de asesinatos al alza año a año. 

También relevaron la necesidad de que el personal en retiro de Gendarmería pueda usar armas de fuego en su defensa, recordando las constantes amenazas de que son objeto, durante y tras el ejercicio de sus funciones.

Otra postura, planteada principalmente por diputados/as independientes o de partidos asociados al Gobierno, fue para refutar el fondo de la iniciativa. 

Advirtieron sobre el peligro que implica entregar a civiles armas de fuego que, muchas veces, terminan siendo arrebatas por criminales. Además, advirtieron que no es lógico pensar que pensionados de 60 o 70 años puedan hacer frente a delincuentes jóvenes que poseen armas de grueso calibre.

Un planteamiento intermedio llamó a aprobar la propuesta, pero con restricciones. En este plano observaron que no todo el personal de Gendarmería esta en preparación para portar armas. Así, sostuvieron que se debería incluir dentro de las exigencias que se acredite práctica de tiro táctico, como mínimo. Igualmente, verificar la idoneidad de la persona a la que se le entregue el beneficio.

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